25.3.10

CocoRosie: Grey Oceans


Me resulta extraño pensar que no haya escrito nada (aquí ni en las carpetas) sobre uno de los grupos que no sólo me encantan, si no que me ayudan a re-vivir tantos olvidos que tenía en los distintos cajones de mi cuerpo.

Una vez absorbida (emocionalmente) y distribuida (corporalmente) la emoción de encontrarme con un disco nuevo, escucharlo un par de veces y buscar entre las letras antiguas mi perspectiva del mismo y, simplemente encontrarme con la nada...un sin fin de imagenes, en retrospectiva, se proyectaron en mi mente, permeadas por una capa de miedo de que muchas de ellas pertenecían al olvido ante la ausencia de uno de los tantos generadores de memoria: las letras mismas o, mejor dicho, símbolos de mi mismo.

Ante esto, y con cierta desesperación, dejo de lado todo y comienzo con estas letras, intentando dejarles al menos la duda o curiosidad de lo que representa escuchar un disco como éste, generada por uds, por mi o por sus propios olvidos.

El misticismo característico que acompaña a estas bellas hermanas (Bianca [Coco] y Sierra [Rosie]) y su excelente experimentación y mezcla de sonidos que proyectan sensaciones sónicas difíciles de imaginar lo volvemos a encontrar en su nuevo disco que lleva por título Grey Oceans y, por primera vez saldrá bajo el sello de Sub Pop Records el próximo 11 de mayo. ¡¡¡Bendita red que me invita a pecar!!!

Hablo de su 4° disco de mis bellas vecinas (pues ahora viven en Nuevo México y sólo basta subir a la azotea y alzar la mano para saludarlas) CocoRosie. Las cuales nos deleitan nuevamente con 11 temas en los que encontramos sonidos que van desde piano, maracas, guitarras, coritos infantiles, sonidos de jugueterías y, por supuesto, las encantadores voces de las hermanas Casady que nos trasladan a sitios de fantasía y/o escenarios emocionales en los que cada uno puede proyectar sus deseos, placeres e incluso miedos. Un poco de alquimia o pop onírico es la línea que han seguido y mantienen este hermoso dúo. Es fascinante escuchar y tratar de reconocer un sin fin de sonidos que se yuxtaponen en cada una de las canciones, lo que provoca irremediablemente que nuestros sentidos estén atentos a ello, intentando dilusidar cada uno de ellos. Es realmente un disco lúdico, divertido, fantástico.

El único aspecto que nunca me ha llamado la atención son sus portadas de discos, no entiendo su arte o el sentido de representación, pero es algo que se les puede perdonar y que, además, apresura la escucha del mismo y no te detienes a observarla.

Entre mis favoritas se encuentran "Lemonade" por el sonido emitido de la voz que me recuerda una vieja estación de radio o un acetato lleno de polvo que no deja de tocar; "Gallows" la cual me recuerda la música islandesa, cobre todo a Sigur Rós o Jonsí y; "Here I Come" con sonidos ligeramente más eléctricos de fondo, un piano en primer plano y quizá el track más movido de todo el disco.

Ahora podrás preguntarme nuevamente sobre el título de canciones mientras me recuesto en tus piernas y nos dirigimos a ninguna parte.

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