7.3.11

Mirrors: Lights And Offerings

Después de algunos sencillos sueltos que escuché de esta banda londinense que lleva por nombre Mirrors, me alegra que ya estén dando vueltas en el tornamesa. No se puede hablar de que han marcado un diferencial o que ofrezcan algo nuevo y quizá ahí radique mi gusto por la banda.
Mirrors, en su primer disco titulado Lights And Offerings hacen un synth rock muy claro, directo del que tanto me gusta. Por supuesto traen consigo toda la influencia del rock de los 60s hasta nuestros días, sin embargo, suelen incorporarle esos sonidos eléctricos que permiten saborearlo de una forma diferente.
Canciones como “Into the Heart”, “Look at Me”, “Something in your Mind”, “ Ways To An End”, o mi preferida “Hide And Seek” entre otras tantas que proyectan una banda característica de Brighton.
Por cierto, me agrada el estilo característico londinense en el que se presentan y cuidan de detalles para explotar su contexto.

Noah & The Whale: Last Night On Heart

Más que agradable este tercer disco de Noah & The Whale que lleva por título Last Nigth On Eart. Una banda que me agrado desde su primer disco. Ritmos diferentes entre canción y canción, potente y sutil con sus 33 minutos de emociones que permiten paladearlo en momentos de whisky o bailes corpóreos.
El ritmo de fondo que va más allá de su pop-folk al que nos tenían acostumbrados me gusta, esa tendencia a experimentar con sonidos y ritmos del rock o dream-pop, con algunos coros y una batería que se vuelve más protagónica demuestran el crecimiento de esta banda.
Movimientos corpóreos a mayor velocidad en “Tonight´s the Kind of Night” o en L.I.F.E.G.O.E.S.O.N y de repente estalla “Wild Thing” que me recuerda en demasía a The National en tono y manera pero con una ligera fusión con los últimos  King of Leon. Realmente nada mal, sorpresa tras sorpresa entre notas musicales como con “Give it All Back” que me hace recordar sonidos orgánicos de Very Best o Vampire Weekend.

Podría seguir con cada una de las 10 canciones que componen a este Last Night On Eart como “Just Me Before We Met” o “Waiting For My Chance To Come” en donde la voz cobra relevancia en el desgarre musical, rompiendo justo donde debe de estallar, otorgando la dosis exacta y mínima para continuar el día, ligeramente parecido a esa melancolía que genera Friska Vijor, pero creo que no hay mejor forma de terminar que generando curiosidad.