28.7.10

Arcade Fire: The Suburbs


Tiempo atrás había escuchado 2 rolas de este disco que se habían filtrado en la red, mis ansias se incrementaron y volví a Funeral y Neon Bible, para mitigarlas un poco. Hace unos días se presenta por fin uno de los discos más esperados para este año.

The Suburbs, el tercer álbum de la banda canadiense Arcade Fire. Después de 3 años, por fin saltan con un disco sumamente increíble. Han dejado un poco de us identidad y se han atrevido a mostrarnos la madurez que han alcanzado y que incluso la misma BBC ha llegado a compararlos con el Ok Computer de Radiohead y no creo que estén muy lejos de ello, aunque me gusten más las analogías.

Por supuesto mantienen la línea que los caracteriza, esa especie de pop barroco que pocos pueden hacer, ocasionalmente encontramos algunos tonos de un pop más clásico, y otras tantas a la música balcánica; 16 canciones en donde 2 comenzaron a darme pauta de las emociones que vienen en camino…

26.7.10

Imagina esto…

En serio, inténtalo… te estoy hablando, no sólo es un título. Sólo cierra los ojos he imagina… mejor dicho, sólo escucha… es intermitente, su caída, el cuerpo que lo envuelve, se junta, se forma y si estás más atenta encontrarás la diferencia… ahora calla, no respires, siente como tu cuerpo intenta sentir lo que quiero decirte, lo que quiero que sientas, no sólo es su sonido, sino el contenido y la forma que se va creando. Pon atención, sabrás de dónde proviene, ahora continúa con tu sensación, hazle caso a tu cuerpo… la puerta en color blanco viene a tu mente, es la misma, sólo que ahora lleva una grieta entre sus venas, la mancha de café sigue intacta, en aroma y potencia, con su inocencia y gritos, giras un poco, abres con la incertidumbre de la sorpresa pero no te detienes, aguantas la respiración, cierras los ojos y tu pie derecho obedece al placer, no a ti, por ello, te otorga el primer paso, la primera sensación sónica que tanto te habías reservado para el grito final, un segundo paso le continua y el crujido de los pasos sigue retumbando en tus oídos, ¿reconoces ese sonido?, mudo y sórdido ante tu andar… ándalos, continua unos cuantos pasos más, sabes que el murmullo se presenta a la izquierda; ten cuidado con la astilla con la que alguna vez te tropezaste, recuerda que tus gritos y lágrimas me tuve que sorber entre risas frívolas que me caracterizan y que te alteran; alzas el pie, me escuchas pero no dejas de sentir, tu curiosidad es tan amplia como el espectro emocional que cargamos; llama tu atención el reflejo de tu rostro que te encuentra en el espejo sobre la cabecera de la cama, el negro que lo enmarca y el olvido que refleja… Te detienes, sabes el camino pero te detienes, no soportas la atmósfera que te embarga y avanzas acelerando tu paso hasta que un libro, no importa el título siempre fue uno diferente, te detiene, el cuerpo se te dobla, desfallece, te acercas lentamente, la rodilla derecha en la duela y el brazo izquierdo intentando tomarlo, ambos tiemblan y se vuelven lentos sin tiempo, uno de tus dedos intenta tocarlo pero la carga de las letras retumban en tus oídos sobresaltándote; sacudes tu cabeza, te llevas las manos al rostro queriendo limpiar el sudor que no existe y volteas buscando lo que sabes no encontrarás, porque aún no termino de escribir…. Todo sigue en su lugar, o al menos así lo parece, a la izquierda se encuentra el closet de los momentos, la ropa que nunca hizo falta; giras lentamente hacia la derecha y una perspectiva del espejo que nos reflejo te escupe sólo tu rostro; frascos, pomos y olores particulares te invaden los pulmones, te levantas con gran esfuerzo y rodeando la cama negra con la funda amarilla te diriges hacia lo que llama tu atención; una lágrima de tu ojo izquierdo resbala por tu mejilla e intentas secarla, aunque no lo logres, los números del frasco y la imagen que te proyectan se mezcla con ella, respiras profundo e intentas contenerte, es un símil de mi aroma. El frasco cae y los trozos que salpican tu dolor te hace reaccionar, la soledad de tu rostro te observa desde el interior del espejo; lo siento… se me olvido sacarlo… te volteas con gran rapidez, observas a uno y otro lado en busca de algo que te haga aferrarte o sentirte parte de este espacio. El brillo de un título te deslumbra, reconoces la imagen, asomaba del bolsillo trasero de mi pantalón junto a una fuente en una ciudad que no nos pertenecía, noctámbulamente algunas de esas letras han perpetrado tus sueños, ahora con gran ímpetu corres hacia ellas, intentas buscarlas, pero la página en blanco te ciega, solo se escucha el sonido del libro al caer, seco, sin sentido, sin palabras y sin letras. Sólo entonces callas, guardas silencio total, dejas de ser y tus pupilas se dilatan, tu respiración se tranquiliza, el miedo lo interiorizas, el grito guarda su intensidad en tu boca y las manos con sus caricias se desperdigan por la sábana, la duela y parte de tu cabellera. Intentas tranquilizarte, pero el continuo de ese sonido que te trajo hasta acá sigue retumbando en tus oídos, ahora lo sientes. Tus ojos se fijan en el hilo de un color intenso que no puedes descifrar, pero que tan poco es tu fin, lo sigues con sigilo, lentamente, con respiración cortada, su camino perfecto baja lentamente, te muestra cada parte que ha sido dañada, te asombra la perfección del hecho, incluso piensas que es parte de una práctica constante, de un sentimiento inalterable, eres tú a la perfección. El sonido urbano rompe el silencio, las persianas azules se vuelven un péndulo y, entrecortadamente, ceden el paso a una luz casi indescifrable, es entonces cuando tu rostro gira y puedes observar y sentir esa emoción que aún nos carcome y que me lleva al final de las letras, tu rostro refleja pánico, desesperación e impotencia, cada recuerdo te ha llevado más de lo debido; el sonido se vuelve más intenso, constante, monótono, comienza a tomar forma, color y cuerpo, el dedo contiene los decibeles y los líquida a su propio ritmo, te sientes húmeda, pero ahora, todo comienza en tu rodilla, la cual pusiste en el suelo nuevamente, solo que ahora es la izquierda, el pantalón que tanto me gusta comienza a cambiar de color, tu rostro se transforma y el grito se ahoga en las lágrimas, el olvido se transforma, te observas en reflejos que no vienen de espejos, las paredes blancas intensifican el dolor y mis letras llegan al final que se ven reflejadas en tus ojos que intensifican el color rojo carmesí,... de la última gota de sangre que cae.

Olvido

93

21.7.10

Of Montreal: False Priest


Sorpresas concatenadas que se presentan en mis horas blandas, no sólo por el número de discos, incluso por escuchar en la radio el nuevo sencillo de Of Montreal, Coquet Coquette de su nuevo álbum False Priest que saldrá a la venta el mes de septiembre.

Por supuesto, ya no es tan extraño encontrarse este tipo de grupos en la radio, marcando nuevas tendencias, a pesar de tener años en el mercado y pasar desapercibidos para muchos tantos y muchos otros. Otra sorpresa es como este fenómeno influye en la creación, distorsión, composición de las bandas, unas para bien y otras para generar volumen…en fin…

El punto es, que False Priest mantiene ahora en su 10° disco la gran capacidad e imaginación que los han caracterizado en mucho tiempo y que se demuestra a lo largo del disco, inclusive en canciones más allá del sencillo que algunos ya habrán escuchado, pero que no es la representación fiel del álbum mismo.

La voz característica de Kevin Barnes, sus juegos vocales y coros en falsetes genera un impacto motriz durante todo el disco. Notas experimentales rodeadas de un dejo de funky. En False Priest se escuchan en menor grado secuenciadores y sí más instrumentos de cuerdas, pianos y baterías tocadas en vivo. Un gran disco en el que se presentan desniveles de sensaciones de una a otra canción.

Si les gustó Coquet Coquette seguro encontraran gratas sorpresas en False Priest.

19.7.10

Beach House. Zebra EP


Después de habernos proporcionado uno de los mejores discos que va del año como es el Tenn Dream. Beach House nos complace con un excelente EP que lleva por nombre Zebra, sólo 4 canciones, 17:30 minutos y demasiadas sensaciones extraordinarias.

De inicio, abren telón con “zebra”, el cual fue el sencillo de Tenn Dream, pero con unos toques renovados que exaltan más el sentimentalismo de la canción. Enseguida encontramos con 2 canciones nuevas las cuales proyectan claramente el estilo característico de este dúo americano y que bien pudieron estar en el anterior disco. Soniditos que aparecen de una caja musical de juguete. Y por último, cierran con un remix de “10 Mile Stereo”.

Quizá la reserva de estas canciones se deba a la sorpresa que desean otorgarme, cuenta gotas sónicas que se desparraman y rebotan en los más recónditos recovecos de este espacio.

15.7.10

Tired pony: The Place We Ran From


La felicidad me embargo y quizá se deba a que la rechazo constantemente, lo mismo que la locura, pero ese es otro tema de otro disco. Dicha felicidad viene rezagada desde junio del año pasado en que Tired Pony lanzó su primer sencillo llamado “Dead American writers” y un año después, por fin, aparece su disco The Place We Ran From.

Primero hablemos quién es Tired pony. Varios quizá los reconozcan por separado, pero hablamos de Gary Lightbody (Snow Patrol), Richard Colburn (Belle & Sebastian), Iain Archer, Jacknife Lee, Peter Buck (REM), Scott McCaughey y Troy Stewart, así o falta alguien… Está bien, vamos a aunarle la participación de M.Ward (altamente reseñado por un servidor), Tom Smith (vocalista de los grandes Editors) y….. mi chica favorita Zooey Deschannel.

Sin más...The Place We Ran From es un disco que empieza tranquilo, pero que termina en una tormenta de sonidos y emociones que catapultan un sin sentido orgánico.

Mis favoritas, por supuesto, “Get on the road” en donde la voz de la pequeña Zooey acompaña de maravilla, creando entonces una maravillosa mezcla de tonos y “The Good Book” con la voz altamente reconocible de Tom; es una lastima que llegue a nuestras tierras hasta septiembre (aunque en este mes pueden pedirlo a tierras inglesas), ojalá la espera les sea soportable…

Au Revoir Simone: Night Light

Seguro conocen a este trío de chicas que conforman Au Revoir Simone, si no es por su música al menos por su belleza, sencillez y vestidos veraniegos. Por supuesto, ninguna de las dos está por encima de la otra (mmm…), pero estas chicas talentosas que dan existencia a su música a partir de sintetizadores y sus bellas voces que otorgan un estilo que David Lynch definió como “inocentes, hip y nuevo” o ellas mismas como “música electrónica caliente y orgánica, con cantantes femeninas” nos presentan para este año Night, Light.

Un disco de remixes que van desde Jensen Sportag, Neon Indian (ya en carpeta), Montag (Trace a Line, una de mis favoritas), la fabulosa Deradoorian vocalista también de Dirty Projectors (Only You Can Make You Happy), Silver Columns (We Are Here), Aeroplanes (Another Likely Story, fabulosa), Tanlines (Shadows) y varias más… en los que la constante se mantiene en los sintetizadores sin importar el género. Lo rescatable de este disco es el valor de estas nenas de arriesgarse y ser más atrevidas alejándose un poco del dream, synth, electro o lo que quieran seguido de la etiqueta de pop que las caracterizaba.

Creo que en Night Light se vuelven más experimentales, que surge cierta euforia o descaro en su forma de entender la música, de cierta forma pierden la candidez, pues ya no las imagino en el campo con vestidos e inocencia dermatológica, sino en una fiesta, mallas de colores, descalzas, con minifaldas y bailando sin parar con una copa en la mano. Después de todo, no pueden negar cierta soses en ellas, (lo cual les perdono) pero me gustan más ahora.

Creo que empieza una cosecha de grandes discos y este es otro de ellos… o el cúmulo de letras y sonidos me desbordan…

The Coral: Butterfly House


Después de darle varias vueltas, escucharlo aleatoriamente y reproducir mis favoritas puedo sentarme a escribir sobre The Coral. Ahora bien, mi entusiasmo por su nuevo disco me ha provocado la emoción de encontrar letras que haya escrito sobre esta banda, pero para sorpresa mía, no he plasmado nada escrito sobre ella en 14 años que llevan de existencia, increíble¡¡. Sin embargo, sé que he hablado de ellos constantemente y que, de alguna forma, estarán plasmadas en alguien que no sé olvide tan fácil.

The Coral es una de esas bandas que, para mala fortuna de ellos, tuvieron que haber nacido antes o después de haberlo hecho. Provenientes de Hoylake, cerca de Liverpool, han pasado una serie de dificultades para obtener la fama que realmente se merecen, sobre todo porque han sido marginados, ninguneados y prestados a poca atención a nivel mundial (caso contrario en islas Británicas donde el reconocimiento es bastante alto).

Pocos son los que han reconocida lo maravilloso de esta banda, la cual atmosfériza sus discos con melodías amables, felices, guitarras precisas, ritmos beat y brit, aderezadas de un ligero toque de psicodelia sesentera (The Beatles) e influencias modernas de rock (The Last Shadow Puppets). Su mayor reconocimiento fue en el 2002 con su álbum debut homónimo que llego al 4° mejor álbum del año.

Después de esas fechas mantuvieron un bajo perfil, no por calidad o nula creatividad, sino por el hecho de las tendencias, modas y géneros que en estos años han marcado tendencia. Este fenómeno puede resultar, actualmente, positivo para ellos, en donde los sonidos sesenteros van cobrando auge a últimas fechas.

Para este mes, The Coral lanza un disco doble llamado Butterfly House (sencillo que también lleva el mismo nombre y que escucharán en sus radios) con 18 grandes canciones que distan mucho de tornarse largo o aburrido, por el contrario, nos demuestran una serie de canciones ideales para un día como estos.

Canciones ideales para correr y saltar en la pradera bajo algunos rayos de sol cálidos en pleno verano, por supuesto, si es que tuviéramos pradera, sin embargo, las calles encharcadas de la ciudad, el smog, obras e indiferencias social tendrán otra perspectiva, el fin último es ridiculizarnos con gran placer.

Canciones como Roving Jewel con guitarras aceleradas y una voz neostalgica; Walking In the Winter con un estilo más folk que cantaré mientras camino o Green is the color” en donde se proyecta claramente la influencia de The Beatles y The Last Shadow Puppets o su lado más rockero en She's Comin' Around.

Butterfly House será un disco que escucharán constantemente en su radio, porque quizá este sea su año...o al menos parte del mío.

14.7.10

Capitulo Cero: La Huída

Yo ya no soy yo, o al menos ya no soy más yo, el reflejo de mi sombra ausente me hace pensar sobre mi identidad, y aún más, me ha dejado completamente solo.

No reconozco al que camina conmigo, el reloj que me da la hora, ni los tenis azules que voy siguiendo. Me detengo en medio de la calle y ojos furiosos me reclaman con muecas y sonidos que rebotan en el interior de su auto, ambos estamos paralizados. Furiosos y llenos de miedos, me disculpo con el cuerpo y la mirada y ella sonríe incrédula ante la simpleza de mi andanza.

Una vez más, me embarga esa quietud del sórdido ruido urbano que se refleja en ese pequeño continente de agua que logro saltar cuando me veo girar la esquina y me devuelve ese tono azuloso que no alcanzo. Algunas sombras intentan venirse conmigo, algunas caen, otras se golpean y otras se atropellan por coserse a mis pies. Las observo con detenimiento, intento fijar la vista en los puntos en que siento una sombra tendría ojos; quieto, respirando cortadamente, tensando los músculos voy entendiendo su angustia y desesperación ante la orfandad en la que se encuentran, me descubren y su oscuridad parece extenderse a la poca distancia que nos separaba, el aire se comprime dentro de mí, las sombras dejaron de serlo y yo inhalo colores a mis pulmones.

A últimos días siento como el aire entra de forma apresurada a mis pulmones, como si estuviera huyendo de algo y buscara refugio en mi interior. Su miedo es tal, que se adhiere con todas las partículas que la física cuántica le permite, lo que provoca una contracción en ellos y además, todo al unísono tiempo, una pelea constante entre, por una parte, la desesperación pulmonar por expulsarlo y, por otra, la actitud férrea del aire al no querer ser expulsado a este espacio que hoy no reconozco.

Le doy asilo, un hueco. Me la pienso bien y le ruego que hurgue el sitio en mí que mayor seguridad le ofrezca sin hacerme responsable. Las responsabilidades dejémoslas a los hombres que hablan de colores. Una vez instalado, la fuga se hace más fácil, pero no menos incomoda. Echo a correr y sé que sigue ahí, sólo que ahora ambos sentimos, a su modo y a su forma, que ni él, ni yo, vamos con nosotros.

Olvido

93

12.7.10

Ausencia de letras

Existe una serie de ausencia o ¿talento? en un sin fin de discos que no suelen colocarse en la circunferencia de mi tornamesa, las canciones rescatables no suelen cerrar el círculo o, mejor dicho, continuar con la espiral que vamos generando en su entorno.
El fin último de este espacio es volverse, o al menos intentarlo, más selectivo. En toda la música diversa que me va sorprendiendo y encontrando entre varios tantos de discos que voy escuchando cada día. El problema radica cuando se trata de proyectar momentos espontáneos y/o únicos en los que uno se encuentra y que cada canción forma parte de ello, sin embargo, tampoco se ha intentado mantener o desestructurar ese sentido ecléctico que nos caracteriza.
Narro a alguien, me quedo con mucho y desconozco el sentido de mi intento; aún así, la ausencia de letras en este espacio no se debe a la falta de discos en la red, pero a pesar mío, si a la calidad, diversidad y potencia en ellos para ojos tan selectos como los vuestros...
Olvido
93

The Rumours: The From The Corner Into Your Ear


The Rumours es un grupo de indie-rock de Dinslaken, Alemania. Una banda formada desde del 2006, que no despegaba hasta el año 09 cuando el gobierno de Alemania le dio un gran empujón con fondos del mismísimo gobierno a través de la corporación Initiative Music.

Sorprendente lo que puede y hace una potencia mundial, sobre todo al proyectar bandas como The Rumours. En The from The Corner Into your Ear escucho claramente a unos The Strokes (en su excelso Room on Fire) y a Interpool (en Antic´s), a una sencilla, compleja, clásica y bien estructurada banda de rock de las que tanto me gustan en donde se siente claramente la guitarra, bajo y batería aunados a una voz grave que me permiten proyectar un sin fin de imágenes en cada canción, jugar simplemente con los recuerdos, cortarlos y crear un collage atemporal en algún punto de Tijuana.

Supongo, y sólo porque no lo sé de cierto, que será uno de los grupos a escuchar este año junto con Dhelpic, Two Door Cinema, White Lies y, por supuesto, los nuevos discos de Interpool y The Strokes que saldrán este año.

Me fascina jugar con “Like A Cat On A Hot Tin Roof”, “All Is Nothing”, “Get Together”, “I Guess I Know” en donde la voz de Julian Casablancas es altamente similar.

The Rumours si bien no esconde su influencia, me agrada el giro más lúdico, divertido y relajado con el que no exploto y destruyo mi habitación, eso ya es de agradecerse…

6.7.10

Tránsito...

Se dice que siempre me estoy yendo y que no voy a ningún lugar…

Hay veces que bien, hay veces que mal, hay veces que ríes con bocas ajenas y veces que lloras con lágrimas prestadas. Veces en las que te pones botas y otras en las que van más tus pies desnudos. Momentos que merecen vino o whisky y días en los que te deseo en cerveza. Mañanas en las que hueles a bulgary, y otras sin embargo, en las que te perfumas contigo misma... Palabras que merecen réplica y otras con las que tu mejor silencio es tu mejor respuesta. Ocasiones de noches de amor apasionada, con besos apasionados y besos cotidianos, cargados de sin pasión y que hablan más de uno mismo que aquellos enmarcados en pasiones furtivas. Quiero hacer de los contrastes una lógica, quiero que cada momento tenga un por qué, pero no dejar de quererte con tanta interrogante. Van a llegar las noches de copas, en las que la risa es el centro de las reuniones y cada día te levantas recordando anécdotas, es genial. Aquí están ya los días de playa, los días de ciudad, de parque y gusanos, de banquetas y bares, de fuentes y libros en el bolsillo trasero, en los que jugamos a no ser nosotros y matamos cucarachas.

Y ahora… parto..

Olvido

93

26.6.10

Sueño

Una vez que la luz tocó mi rostro me di cuenta que acababa de soñar contigo…

Hoy me levante de mal humor, la sensación de sentirme desnudo, sin sentido, potencializó el ánimo matutino, las voces que corroían mis oídos y el reflejo de las siluetas, entre persiana y persiana, rasgaban mi piel constantemente. Por fin abrí los ojos, lentamente pude enfocar y reconocer cada imagen que ante ellos se presentaban y tuve unas infinitas ganas de cambiar de corazón…

… qué lástima que no tuve letras a la mano, porque simplemente, a veces no me gusta amanecer conmigo.

He recorrido cada espacio, y cada espacio es diferente a uno mismo, ante ello he decidido perderme entre la ira de las masas urbanas, a veces me he dejado ver por ojos en los que pude incrustarme y platiqué con bocas que hablarán con las manos; pasan constantemente y yo… aún no puedo abrir los ojos.

Me irrito, me enfado y encuentro cicatrices que a veces alejan de la verdad por más que ellas jueguen…entonces, decido quitarme un brazo, y la incertidumbre me embarga justo antes de ponerme el reloj. Dejo el brazo y me encomiendo al tiempo de la mano derecha, a pesar de que él casi siempre me abandonó.

Sigo en la movilidad antropológica, al tiempo que reviso que mi armado haya sido el correcto. Algo de mí tuve que haber olvidado en la casa, justo entre sábana y sudor, sólo que no recuerdo qué forma tenía.

Sigo intentado encontrar las letras y su forma correcta…

Olvido

93

24.6.10

Vinila Von Bismark and The Lucky Dados


Vinila era la vocalista de Krakovia y una de las características que la definían, o por la que salto a la fama, fue su mezcla entre candidez y autoconciencia que proyectaba.

Después de un tiempo, sin saber mucho de ella, regresa, pero ahora con un trío que lleva por nombre The Lucky Dados (el cual me recuerda al libro “La música del azar” del grandioso Paul Auster), los cuales ofrecen una mezcla entre un rock & roll y sonido vintage, o sea, rockabilly, cuando en realidad se inclinaban más por el punkabilly o psychobilly.

Esta mezcla entre vocal y banda nos presenta un excelente disco circense, carnavalesco, burlesco y cabaresco llamado The Secret Carnival. Una mezcla entre el rockabilly, neoswing, ska, sonidos bastantes clásicos bañados de un toque especial que permite disfrutarlo en demasía.

El productor del disco es el mismo de Kitty, Daisy & Lewis (en la carpeta encontrarán su reseña) lo que nos habla de música de calidad y reconfiguración de géneros.

Inevitablemente, les guste o no el género, comenzarán a mover alguna célula e imaginarán a esta rubia veinteañera enseñando tatuajes y un poco de piel en una época cincuentera rodeada de enanitos, con un baterista que hace malabares y demás gracias que hacen durante sus conciertos.

Pareciera que a las coincidencias les gusta jugar con el tiempo…

23.6.10

Una película de un libro: Interpol: Lights

La mayoría de las veces suelo cerrar los ojos ante los videos de música que se proyectan a mi alrededor. Esto se debe a que mi forma de consumir, paladear y digerir cada canción está relacionada, de forma intrínseca, con mi proyección de imágenes, sensaciones y estados de ánimo que por ella misma me puede provocar. Habría que aclarar que esto no sólo ocurre con videos, incluso se manifiesta con algunas páginas, blogs, etc., que puedan influir en mi gusto, aceptación o rechazo por uno u otro grupo, sobre todo aquellas que son altamente visuales.

Una vez que suelo ingerir y tratar de entender, a mi forma y a mi modo, las letras sónicas que voy encontrando, quizá y sólo quizá, pueda enfrentarme, directa o indirectamente, con esta segunda parte visual que me permite el juego comparativo entre mis imágenes y las que alguien más crea. Esto se vuelve sumamente divertido, sobre todo cuando los significados y la absorción de una canción es completamente diferente.

Escribiré algo sobre mi rechazo, mejor dicho postergación visual:

Observar una canción antes de ser escuchada te proyecta una serie de imágenes que se interiorizarán como referente de la misma, te crearán una historia que, quizá, no hubieras imaginado. Esto te llevará a la proyección de algunas imágenes en cada momento que escuches dicha canción y reconstruirás o reconfigurarás la historia con algunos elementos que tú puedas incorporar, aún así, la base de la misma ya te está dada, limitando tu expresión y creación, en cualquier sentido, individual.

Creando una analogía entre literatura y cine:

Cuando se suele observar una película que fue adaptación de un libro, las imágenes, historia, símbolos se introyectan en uno, las va recreando, comentando, recordando y se va fortaleciendo esas imágenes como referente del título. Ocasionalmente, esto puede provocar, si fue lo suficientemente atractiva, que se uno se dirija a la versión escrita. Al momento de leer el libro, inevitablemente, saldrán a flote las imágenes de la película en determinados pasajes del libro y los rostros, contexto, etc, serán recordados o, en el mejor de los casos comparados, con los de la pantalla grande y así, el cine limita nuestra creatividad con la lectura de un libro.

El proceso contrario, resulta más interesante. Leer el libro en primera instancia nos permite mostrarnos altamente creativos al recrear y vivir cada aspecto que se nos presenta en letras, que con un ligero giro se convierten en imágenes, emociones, palabras. Cuando, posteriormente, se suele ver la película existe una crítica mayor hacia uno y otro, entre libro y película, entre uno y la visión del otro.

Esto se suele evitar muchas veces cuando sólo se consume uno u otro, lo que ocurre en la mayoría de las veces, pero eso sería otra perspectiva que hoy el olvido nos permite dejarlo a un lado.

Ver un video antes de escuchar la canción, es ver una película antes de leer el libro.

Todo esto, se debe al nuevo video que han presentado ahora en la madrugada la banda de Interpol que lleva por título Lights y el cual me agrada en demasía. Quizá este influenciado por mi apego al tipo de música que han mantenido y al parecer continuaran generando en este su último disco, del cual nos encontramos a la espera. Excelentes imágenes (que me recuerdan referencias Tarantinescas), una historia diferente a la mía, contrastes sensuales, rituales reales. La voz de Jualian Plenti que en momentos pereciera que esta narrando una emoción, una historia (tipo Roger Waters), sonidos característicos que golpean mi interior y evocan algarabía compartida Sabiniana…

En fin, mi deseo por compartirlo es basto, así que espero puedan disfrutarlo muy a su manera y muy a gusto mío…

Por cierto, podría parecer una contradicción que ahora muestre el video, pero mi propia historia de la canción hace tiempo la cree al haber bajado el sencillo… es decir, ya había leído el libro...

17.6.10

Levi’s Pioneer Session



Me fascina la forma en que voy encontrando cosas, una foto o una letra me lleva a otras tantas, entre esas tengo que elegir la que más llame mi atención y, por ende, me llevará a una serie de opciones entre las que volveré elegir; durante esta serie de elecciones mi emoción va a la alza, pues no sólo encuentro lo que era de mi interés y más, sino que además encuentro aquello que no sabía que existía y que potencializa mi entusiasmo matutino.

En este caso se trata de una página que lleva por nombre Levi’s Pioneer Session. Para esto, Levi’s está tratando de hacer lo que varias radiodifusoras o páginas inglesas están llevando a cabo desde hace tiempo (muy inteligente por su parte): reunir una serie de bandas importantes hoy día para realizar cover´s de una forma muy original bajo la premisa de que hay cosas que son eternas, como las buenas canciones.

Para ello, retoma clásicos clásicos y los pone en voz de diversos artistas de géneros varios como rap, indie, pop y soul.

Entre las bandas que están incluidas podemos empezar por mencionar a mi chica ideal Zooey con She & Him (la cual fue la causante de que llegará a este sitio), también encontramos a Dirty Projets, The Shins, Jazon Mraz, Passion Pit, The Kills, entre otros para formar un total de 12 sesiones.

Cada una de estas sesiones son presentadas con un poco de historia del grupo y de la canción en cuestión, así como el video por si las ansias carcomen y no pueden esperar a bajarlas de forma gratuita en la misma página. Realmente es una gran idea por parte de Levi’s, el único detalle es que no basta registrarse una vez, sino que hay que hacerlo para cada una de las canciones, pero realmente vale la pena.

The Like: Release Me



Utilizando equipo análogo exclusivamente de los 60’s, The Like presenta para este mes Release Me.

Una banda de 4 hermosas chicas de los Ángeles con el atuendo, música y actitud clásica de los 60’s que tanto me encanta (vestiditos, minifaldas, botas largas o descalzas, chicas con movimientos intrínsecos sexy’s y una ternura en el rostro con la que uno se dejaría engañar constantemente) e inclusive cuando se acompaña todo esto con nombres como Z, Tennessee, Laena y Annie. Estos nombres han creado el mito de ser hijas de famosos, los cuáles y quienes no he podido descifrar.

Entre las carpetas se puede percibir un dejo de fascinación por este tipo de voces femeninas (The Pippets, Dum Dum Girls,The Postmark, God Help The Girl, Jenny Lewis, Hari & Aino, etc…) llenas de coritos y tonos que invitan al movimiento corporal, rodeadas por una atmósfera proporcionada por instrumentos básicos y clásicos de una banda y con Release Me nos otorgan un espectacular pop-soul que disfrutaran de días lluviosos como éstos.

The Like, no sólo son hermosas y fabulosas, sino que están muy bien respaldadas por Mark Ronson (productor de cabecera de Amy Winehouse). La carrera de estas chicas fue a la alza cuando eran teloneras de Artic Monkeys y Muse, sólo que en ese entonces tocaban pop-rock de su primer disco.

Podría mencionar varias rolas como Wishing He Was Dead, Narcissus In A Red Dress, Trouble In Paradise, I Can See It In Your Eyes, He's Not A Boy, Don't Make A Sound aunque lo recomendable en esta ocasión es el disco por ambos lados.

15.6.10

The Tiger Lillies



The Tiger Lillies es un trío inglés formado en 1989 que me recuerdan en demasía a Albert Pla con su majestuosa forma de contar historias bruscas, francas, escatológicas, viciadas de la forma más bella posible, de soltar una sonrisa y una sensación de disfrute e inclusive cantarlas mientras se camina en el parque.

Por supuesto, en su actuar, imagen, obra teatral y el uso de piano, acordeón, o violoncelo, me recuerdan a Dresden Dolls, al tiempo que a mi mente llega Amanda Palmer que como solista no mantiene la esencia de aquella fuerza que la caracterizaba.

En el sentido circense a The Mummers, el cual crea una onda sónica similar, sólo que en otro género, ah¡¡¡ y sin dejar de lado a la excelente banda italiana Banda Bardó (y que aún recuerdo la forma en que llegaron a mí). En fin, gracias a A una ola de reminiscencias me han abordado y al mismo tiempo se han creado una serie de sensaciones que aún no experimentaba. Una banda idónea a mi estado emocional indescifrable hoy en día.

Es fascinante como se puede mezclar un ambiente bélico, lo fascinante del circo o mejor aún del cabaret y las letras de algún poema maldito. La forma tan intima de provocar y al mismo tiempo ser tan políticamente incorrectos.

Letras que con tanta naturalidad hablan de la muerte, los pecados, el diablo, el olor corporal, las pastillas, el amor animal, las prostitutas o una chica drogata que se tira por la ventana, así o más… lo mejor de todo es que no se quedan con nada guardado… nos siguen dando canciones bélicas, desquiciadas y excéntricas… simplemente son bellamente emocionales.

Con más de 20 discos en su haber y una nominación al grammy en el 2003 con su disco The Gorey End. The Tiger Lillies van demostrando que es un grupo fascinante, sarcásticamente alegre y que me deja a la incertidumbre cotidiana y continúa para esperar su llegada y poder interactuarla en vivo…

Realmente, voy a la escucha (de forma aleatoria) del 5° álbum, por lo tanto, no recomiendo un disco en específico, sino al grupo por completo, que al haber tanto material, seguro su elección será la correcta…

Si bien dices haberme robado frases de un estado de ánimo, ahora te robo y me apropio de ésta banda que lleva una historia tuya… Gracias A.

La historia de A

A es una chica fascinante, la llamaremos A porque no le gusta cómo suena D. Quizá tampoco fascinante sea un adjetivo que pueda describirla fidedignamente, sobre todo porque es más ella.

Tampoco podría describirla física ni emocionalmente, es un entramado de sensaciones hoy día, que a ciencia cierta, ni ella ni nosotros, sabemos las razones.

Un día, después de poner un pie al bajar de la cama, le llego la idea de que inevitablemente tenía que crecer y para ello sólo le quedaban dos días, mientras pensaba esto al mismo tiempo observaba con gran detenimiento como se extendían sólo dos dedos de la palma de su mano derecha; justo en ese momento sintió un escalofrío que le recorría desde la punta del pie hasta llegar al corazón provocándole una reacción inmediata de vértigo que la catapultaba a encubrirse, no con el mismo placer de la noche, de nuevo entre las sábanas. Tampoco sabemos si fue el frío del piso o los dos días que restaban.

Horas antes o después, días próximos o usados, sintió un desajuste corporal, al cual le atribuía estados de ánimo inconstantes, volubilidad y sensibilidad no habitual, por supuesto, en letras de aire lo denomino un estado hormonal femenino, el cual venía a congestionar una vez más los pensamientos que hoy la embargan, tratando de justificar una vez más los días marcados con una x en el calendario frente a ella. Eso aún permanece desconocido para ella y cada uno de nosotros y A se limita a mover la cabeza de derecha a izquierda mientras baja la mirada.

Justo en ese momento a sus oídos sólo llega el ruido sordo del televisor, la grata compañía en las noches de insomnio laboral universitario, madrugadas de desvelo planeando, haciendo, creando y moldeando el mundo a diestra y siniestra. Esa costumbre nocturna que tanto placer le ofrecía. Un sonido llama su atención, pensándolo bien es más que un sonido, es una melodía. Inmediatamente, como un acto reflejo, levanta la vista al televisor y su primer reconocimiento es el canal en el que se encuentra, no está del todo segura del programa que se transmite a esa hora; lo único de lo que tiene certeza es que está en sintonía con el canal 11. Detalles que se olvidan o que no son relevantes la limitan o concentran en el video que en ese momento se está transmitiendo, no sabe por qué razón se siente empapada de múltiples emociones, tampoco sabe que es lo que las está detonando, ni siquiera cuáles, cómo ni dónde están varadas. Simplemente intenta centrar todo aquello en ese trío inglés que se proyecta en la pantalla y que lleva por nombre The Tiger Lillies, sin más se deja llevar por esa encaramada de sonidos que esa noche permanecerá en vela mientras suena en su cabeza la canción que se le permitió escuchar.

Los días posteriores dedico gran parte de su tiempo a encontrar en uno y otro lado las canciones, discos, reseñas que le dieran un norte a sus sensaciones. Descubrió que sus emociones eran poco conocidas o ajenas a su país de origen; lo que permitió crearse, más que una actitud de resignación, un entusiasmo con las migajas que iba recolectando del grupo. Simplemente era encontrar una a una cada pieza del rompecabezas de ella misma proyectada en cada una de las canciones que formaban parte de su conglomerado musical, hasta que un día, sin percatarse del todo, había terminado la escuela.

A creció, se incorporó al plano laboral y, sobre todo, al sentimental. Se enfrentó al desamor y, por ende, a la cómoda sensación de fuga cuando éste no resulta del todo agradable. Pensó en su suerte, en el desanimo y las desventuras que la embargaban día a día. Su estado anímico no se encontraba en plenitud, por demás está decirlo cuando la encontramos reflexionando sobre viajar a otra ciudad en busca de refugio y alejarse del festival, alegoría de su ciudad.

Casualmente entre letras, como ahora la encontramos y creemos conocerla, A sintió de nuevo ese giro de antaño, que alguna vez provocó y no supo descifrar. Sólo que en esta ocasión la pantalla era sólo un trozo de papel y tinta que le ofrecía el entendimiento o, al menos, una pista más, para descifrarse a ella misma. El anuncio prometía la presentación de The Tiger Lillies.

No sabemos si fue literal, pero las ráfagas de viento golpeaban su rostro y secaban sus lágrimas mientras corría hacia la adquisición del boleto que le diera la entrada a un contacto directo con el generador de esas sensaciones, para ese entonces universitarias, las cuales mal descritas han crecido a la par con ella, y quizá tanto como esa extensión de dedos que algún momento describimos. Su ansia fue tal, que una vez que arribo al escenario y encontrase sola, esta se convirtió en incredulidad, sobre todo al leer el asiento designado en su boleto. 2ª fila, uno no puede estar más cerca de uno mismo porque no sabríamos que hacer con nosotros.

Durante el concierto sólo logro adquirir uno de sus discos y cierta información que le permitiría encontrarse directamente con ellos. Al final, decidió esperar, esperar, esperar hasta que sin más la internaron por una pequeña puerta, maquiavélica, macabra, tétrica y triste, imagen proyectiva ideal del grupo en cuestión, que la conduciría al contacto directo de su estado en potencia. El contacto fue por demás fascinante, surrealista e indescriptible, algo que aún no podemos describir, ni ella, ni nosotros.

Hoy A, a dos días de esa corrección emocional no deja de observar su programa, escuchar su disco y visualizar la playera en la que ha dejado colgadas miles de sensaciones que de vez en vez sacude y hace retumbar en su propia habitación, sobre todo ahora que está creciendo.

Por eso, he decido escribir sobre A, sin permiso. Una historia que me era vedada, un grupo que me era desconocido y, lo más importante, porque si la miras bien, no es una chica fascinante, sólo es más ella.

93

Olvido

14.6.10

Recuerdos vinílicos

El último silbido de la canción lo despertó justo antes de que la aguja comenzara a producir ese ruido característico que los tornamesas cargan consigo. Se paso la mano por la frente para secar la gota de sudor que creía resbalaba ante la pérdida de un cuento que aún no había escuchado, a pesar de no estar seguro de ello, quizá no había despertado del todo y seguía siendo un sueño, uno de esos tantos sueños que lo acompañan en la duermevela y que nunca ha podido hilar del todo.

Su ansia por despertar o sentirse despertado lo carcomía, sobre todo porque no quería sentir ese dolor de aguja en el acetato; simplemente él sabía que el ruido, como muchos tantos, no le importaba, el verdadero interés y la fuerza que acompañaba esa motricidad casi elástica e instantánea era el valor que le otorgaba a cada uno de sus discos. Todas las noches disfrutaba colocar un par en ese aparato anticuado, como solían nombrarlo cada una de las personas que esporádicamente asistían, y él, al mismo tiempo, disfrutaba la sensación que esa frase producía, sobre todo porque la hacía suya, la incorporaba a su limitado vocabulario que sólo consistía en títulos de canciones, de álbums, fechas de lanzamiento y, ocasionalmente, si la inspiración se lo permitía, de adjetivos que le inspiraban una vuelta de vinil simplemente por el hecho de no saber cómo describirlo.

Estiro la mano para remover esa punta que lastimaría las emociones que había transportado y mimetizado en la eterna circunferencia rítmica; la dejo a un lado con gran cuidado al tiempo que observaba el último trago de whisky que aún quedaba, de la penúltima canción, sobre la mesa negra en la que solía escribir. Inmediatamente y con gran cautela, como si de ello dependiera su vida, levanto el acetato, lo observó cuidadosamente, cada una de sus líneas concéntricas, sopló y resopló como si quiera desvanecer esa capa obscura que guardaba una de las tantas historias en las que se sumergía de vez en vez y, mientras buscaba la correspondiente guarida de las mismas entre las reminiscencias de sus recuerdos, con la mano que le quedaba libre, alcanzó ese vaso que se le ofrecía aprovechando las historias confusas que bailaban en su mente. Lo bebió de un sorbo, guardo el disco de colección que sólo escuchaba en momentos en los que se sentía realmente solo, sin más, sin piel, sin corbata, sin tiempo, él y sus historias de plástico, sólo él y esa sensación que exhalaba al dejar vacio el vaso, su mano y el tornamesa, él y su neostalgía cuando dejo de ser un sueño, cuando se despertó justo antes de que la aguja comenzará a producir ese ruido característico.

93

Olvido

The Divine Comedy: Bang Goes The Knighthood



En esta ocasión daremos una vuelta por una de esas exposiciones que por ser conceptuales muchas de las veces se encuentra vacía, así podría describir el nuevo y decimo disco de The Divine Comedy, el cual no ha corrido con gran suerte ante la apabullante publicidad de otros grupos. Aún así, Bang Goes The Knighthood es una joya de disco, disfrutable en cualquier estado emocional, con notas de piano que nos van rasgando ligeramente las venas (Down In The Street Below) hasta los encantadores y sarcásticos sonidos sesenteros (At The Indie Disco).

Parecería un cuento con melodías, pero oh¡¡ sorpresa¡¡¡, un juego maquiavélico, naranjoso mecánicoso, en cada una de sus notas… Cada una de las letras esta enmarcada en un tema actual, una sobreexposición cotidiana que nos demuestra al mencionar “Miras alrededor y algo no está bien. La tuya es la única cara que no reconoces”, hasta llegar a la lolita que para sobrevivir busca amantes en “Neapolitan Girl”, o el cuestionamiento capitalista que realiza en “The Complete Banker”. En fin… un disco que va de toques ácidos hasta momentos recreativos de felicidad en la gran extensión del concepto…

El sencillo de la probadita que nos dieron con su EP fue más lo esperado, y que dista mucho de todo lo que lleva el disco, un shot de sentimiento para soportar la levedad de nuestros movimientos, por lo tanto, “At The Indie Disco” es parte de la regla primordial…

The Twilight Saga: Eclipse



Alguna vez, en alguna carpeta escribí sobre el primer soundtrack de esta saga, el cual podía juntar a dos generaciones en una charla informal o social, ya sea por el gusto de la película misma y/o por el repertorio musical que venía de fondo y que muchos no se daban por enterado… pues ahora, y casualmente con el estreno de la película y mi sobra de tiempo, o mejor dicho, de ganas de escribir podemos hablar del segundo disco de la misma saga el cual lleva por título: The Twilight Saga: Eclipse.

Realmente, no soy fan de la misma, ni en pantalla grande ni en papel, lectura frágil y sin emociones, imágenes comerciales y demasiado proyectadas…pero hablar del soundtrack es sumamente diferente, manteniendo el valor del primero y dando continuidad a la calidad sónica.

The Twilight Saga: Eclipse no sólo cuenta con 15 tracks fabulosos, sino con 15 bandas o más que nos sorprenden en mancuernas que no se habían escuchado y que se llevan muy bien frente al micrófono como es el caso de Beck y Bat for Lashes (así es, la chiquita con la que jugaría un partido de squash). El repertorio es enorme y aunque haya algunos que considero no encajan en la lista (no por malos, sino porque los licántropos no son lo suyo) no está de más nombrar a algunos que realizaron un excelente trabajo para este disco como Vampire Weekend, Band of Horse, Fanfarlo, Metric, Sia, The Dead Wheater, The bravery, Muse, UNKLE, Florence & The Machine y mi grata sorpresa de Cee Lo Green, entre varios más.

Un disco que proyecta la imagen de muchos tantos o que crea la idea de que el reproductor esta en modalidad aleatoria, saltando de una banda a otra, lo cual resulta por demás interesante, ya que incita a un sin fin de imágenes internas, por lo tanto, recomiendo que lo escuchen antes de ver la película, ya que a la inversa provocaría imágenes cinematográficas con cada canción restándole la potencia visual que tiene cada una de ellas….

The Magic Numbers: The Runaway



Después de cuatro años, barbas y cabelleras más largas, charlas banqueteras con palabras ajenas y aún nostalgia por no asistir a su concierto… por fin, dejaron de cuidar sus bonitas casas y coquetos huertos para que The Magic Numbers nos presentan su tercer álbum llamado The Runaway.

Si bien mantienen la esencia que me encanta y los caracteriza, creo que éste disco no supera al anterior, pero aún así, me duele, hiere y disfruto la forma en que llenan de melancolía, recuerdos y olvidos cada espacio en el que los escucho.

Aún encuentro fascinante la forma en que este par de hermanos casados con este otro par de hermanos realicen este tipo de relevos vocales como lo demuestran en Hurt So Good, en la cual nos dan cuenta propia de que con algunas guitarras eléctricas y acústicas y mínimas percusiones se puede disfrutar del dolor o los fabulosos arreglos orquestales en The Pulse, el cual fue el primer sencillo con el que lo conocerán en la radio.

The Runaway es un disco doloroso en el que la festividad quedo de lado o de fondo, desde la portada, huella indiscutible de Robert Kirby (quinto elemento de la banda detrás de cabina) o huella de cada uno de los que solemos ir dejando rastro para comprobar el olvido al que nos sometemos constantemente o para el que seguimos andando…

Math and Physics Club - I Shouldn’t Look As Good As I Do



Del mismo sello que Cats on Fire, Bubblegum y Lemonade (Matinée Record) surge este excelso grupo de indie pop y twee: Math and Physics Club. Después de todo, ¿quién no desea un club para hablar de física cuántica mientras hace un par de canciones? Al menos, a mi me encantaría…

Con este su segundo disco titulado I Shouldn’t Look As Good As I Do, darán mucho de que hablar en este año, un disco que no dura más de 25 minutos, con 10 tracks sumamente emocionales (al menos desde mi perspectiva que va más allá del entendimiento de la letra misma) y que a la primera escucha se internan en cada parte de uno mismo reproduciéndose constantemente al andar.

Canciones como We Make A Pair, Everybody Loves A Showtune, I've Been That Boy y I'll Tell You Anything, que nos demuestran esa angustia silenciosa rítmica, con guitarras acústicas, panderetas y violines ocasionales, muy del ritmo característico de Stuart Murdoch (Belle & Sebastian)… después de todo un disco bellamente “amoroso”, aunque para mi es una carcoma nostálgica de desamor…

Parafraseando: “una vez más no te hará daño/así que vamos a hacerlo de nuevo”…

8.6.10

Mates Of States: Crushes (The Covers Mixtape)


Algunos cuantos y otros tantos sabrán de mi gusto por los covers y sus múltiples versiones que me producen extrañas sensaciones, no sólo al escucharlas, también al mostrarlas y absorber las reacciones de los individuos para reconocerlas o simplemente asombrarse ante lo desconocido de algo conocido.

Este placer me lo voy proporcionando como una tarea extra y espontánea a la par de encontrar nuevos placeres sónicos en la red, sin tratar de encontrar grupos específicos, ni canciones únicas, me dejo llevar por la curiosidad, característica intrínseca del olvido, y su forma de mostrarme tantas versiones y versionados que muchas de las veces llegan a pocas siluetas…

Así pues, tampoco debo de negar algunos discos completos y/o grupos que son de mis favoritos en este arte, que hay que reconocer no siempre lo logran al 100%, pero que tampoco debo dejar de mencionar como aquellas joyas de Guilt By Association Vol 1 y Vol 2, así como los diferentes acetatos de la KCRW o Radio 1, entre muchos otros grandes que hacen covers.

Hoy simplemente me alegro de haber encontrado el nuevo disco de indie pop de este dúo (y matrimonio) de San Francisco Mates of State los cuales llevaban ya dos años sin mostrarnos su creatividad.

Por fin, para el mes de julio saldrá a la venta Crushes (The covers mixtape). Lo fascinante de este grupo es que no sólo hacen una canción que pueda escucharse rara y divertida (lease: Franz Ferdinand (Womanizer), Little Boots (Ready for the floor), Muse (Can't take my eyes off of you), entre otros) o aquellos que toman algunos clásicos reconfigurándolos. Sino que Mates of States toma canciones de grupos que hoy día suenan y crea una atmosfera diferente de los mismos.

Crushes (The Covers Mixtape) cueta con 10 canciones que pertenecen a grupos como Girls, Belle & Sebastian (que por cierto, estarán en el mes de julio por estas tierras), Nick Cave, Death Cab For Cutie (maldito, salúdame a Zooey), Fleetwood Mac y mi favorita que es de Daniel Jhonston, entre otros.

Realmente vale la pena una escucha por ambos lados, sobre todo para encontrar versiones emocionales a las que alguna vez logramos sentir.

1. “Laura” (Girls)
2. “Son et Lumiere” (The Mars Volta)
3. “Sleep the Clock Around” (Belle & Sebastian)
4. “Technicolor Girls” (Death Cab for Cutie)
5. “Long Way Home” (Tom Waits)
6. “Love Letter” (Nick Cave)
7. “Second Hand News” (Fleetwood Mac)
8. “17 Pink Sugar Elephants” (Vashti Bunyan)
9. “Roller Coaster Ride” (Dear Nora)
10. “True Love Will Find You in the End” (Daniel Johnston)